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abril 03, 2010

Premier League: Manchester United 1 - 2 Chelsea



Carlo Ancelotti ganó claramente el duelo estratégico a Alex Ferguson y los Blues pisaron fuerte en un campo en donde no ganaban desde hacía cinco años en un partido de Premier. Los goles de Joe Cole y Didier Drogba pudieron más que el de Kiko Macheda y el liderato cambia de manos en Inglaterra. ¿Será éste el golpe definitivo del Chelsea camino al título? Aún faltan cinco jornadas, pero ya se ha dado un paso importante.

Alex Ferguson ha vuelto a tropezar frente a la misma piedra. Por segunda vez consecutiva el míster se mete en un berenjenal con sus decisiones tácticas y estratégicas, y ya sólo le queda un match-ball por delante para evitar el game-over con marcador en blanco esta temporada. Será la revancha de Champions frente a un Bayern de Múnich que llegará a Old Trafford sabiendo que el Manchester United se ha vuelto, de pronto, un equipo vulnerable. Podría haberlo disimulado el equipo de Ferguson, y de hecho tenía la gran oportunidad de hacerlo hoy en casa, poniéndole el carpetazo a la Premier si tumbaba al Chelsea. Pero no sólo no lo ha hecho, sino que ha despertado a la Bestia. El United ha perdido uno de esos choques de seis puntos que además dejan drásticas secuelas en el bando vencido. A ver cómo se levantan ahora de ésta los de Old Trafford.

El pre-partido fue muy importante. Hoy los dos se estaban jugando media Premier y cada decisión que tomasen los técnicos se antojaba crucial. "Ancelotti se ha vuelto loco", habrá pensado más de uno al ver que el azzurro se dejaba a Didier Drogba en la banca. Pero todo tiene una explicación... La primera y elemental era que, sin Drogba como titular, el Chelsea venía de jugar su mejor partido de toda la Premier: 7-1 al Aston Villa. Las otras cinco veces que el Perro no había salido de inicio en el torneo doméstico, también ganaron los Blues. Está claro que no son Drogbadependientes.

En cambio, estaba por verse cómo reaccionaría el United a la baja de su jugador franquicia, Wayne Rooney, autor de 33 goles en 38 partidos hasta aquí en todas las competiciones. Por nombre, le reemplazaba Dimitar Berbatov. Pero la clave no sería sólo el búlgaro, sino cómo le rodearía Ferguson. Y ha vuelto a fallar el entrenador. Se dejó a Michael Carrick en la banca y decidió improvisar a Park como pitbull de combate, cuando el coreano venía jugando en cualquiera de las dos bandas. Pero no como pivote defensivo.

Este desbarajuste en el once condicionó negativamente al United, que ya se mostró flojo, y confundido, en los primeros minutos. El Chelsea salió a morder con un impresionante John Obi Mikel, y aún con sólo un punta fijo -Anelka- fue el equipo Blue el más ofensivo de los dos. El local se vio obligado a asumir un rol secundario. En cualquier caso, el planteamiento timorato de Ferguson no ayudó precisamente a evitarlo. Como tampoco ayudó el partido de Patrice Evra, que evidentemente no acabó de asimilar el grave -y decisivo- error que había cometido ente semana en Múnich. El francés fue un coladero por su banda y el Chelsea se dio cuenta muy rápidamente dónde estaba el chollo del partido. Por allí, Joe Cole pudo campar a sus anchas. Y cada vez que le ayudaba Anelka, Evra y el United temblaban. Las coberturas de sus compañeros tampoco aparecían.

Pero por la banda opuesta tampoco había garantías y por allí, por la zona de Gary Neville, llegó el 0-1. Scholes perdió el balón ante Malouda, que aguantó la marca del Colorado hasta llegar a línea de fondo. Su centro de la muerte lo conectó de primeras Joe Cole con un espléndido taconazo. Una belleza, una maravilla de gol, que cortaba una racha de 19 jornadas sin ver puerta en Premier para el 10 Blue. Y no hubo reacción inmediata del United. La meta de Petr Cech parecía estar a años luz de los vestidos de rojo. Y si lograban superar la primera línea de marca de Mikel, del resto se encargaban Terry y Alex, firmes y expeditivos; o Zhirkov, que se puso el mono de trabajo arremangándose en defensa; o Paulo Ferreira, que ya no pesará en ataque pero su banda sí que sabe blindarla.

Lo del árbitro y sus asistentes fue de juzgado de guardia. Famoso por pitar habitualmente más penaltis que la norma habitual en Inglaterra, esta vez Mike Dean se tragó el silbato en al menos dos jugadas claras de pena máxima. La primera, una patada de Zhirkov a Park al filo del área, y la otra un placaje de Neville a Anelka como si estuviesen en una lucha de Pressing Catch. Al árbitro, eso sí, tampoco le ayudaron sus asistentes. Ni para pitar algunas faltas elementales ni en otra de las jugadas que serían decisivas en este clásico.

Pero eso llegaría al promediar el segundo tiempo. Al descanso, en cambio, el United llegó sin haber sido capaz de generar una sola ocasión de gol. El Chelsea tampoco se apuntó otra además del gol, pero fue el dueño de los primeros 45 minutos. Y lo refrendó en el marcador. Sin cambio de nombres tras el descanso, lo que quiso Ferguson fue que no se le volviese a pasar el arroz. Como le ocurrió en Múnich, cuando sus cambios defensivos despertaron al Bayern. Los Red Devils salieron decididos a buscar el empate y se panteaba otro tipo de lucha en Old Trafford.

En este nuevo escenario, el Chelsea tendría espacios para jugar a la contra. En una de ellas, Ferreira se atoró al quedar cara a cara frente a Van der Sar (m.49) -otro error de Evra-, y remató de forma espantosa. Allí sí que despertó el United. Park se perdió el empate a los 58 minutos, tras un buen pase de Berbatov pivotando en el área, y a los 60 fue el propio búlgaro el que falló por los pelos cabeceando fuera lo que pudo ser el 1-1. Era el momento TOP del partido. Se dieron cuenta los entrenadores, Ancelotti el primero, sacando casi de inmediato a Drogba en lugar de Anelka; Ferguson respondió metiendo a Nani y Kiko Macheda, y aquí sí que estaría acertado Sir Alex.

Aunque hubo un problema: que llegó el 0-2 del Chelsea, en clamoroso fuera de juego, además; la diagonal de Dogba le pilló casi medio metro adelantado, pero nada vio el asistente y, claro, mucho menos vio Dean, superado en todo momento por la intensidad del partido. El costamarfileño fulminó a Van der Sar (m.78) apuntándose su gol número 25 de la Premier. Parecía partido liquidado. Pero no estaba dicha aún la última palabra. A los 80, Nani se marchó en velocidad ante Ferreira y su centro lo remató de primeras Kiko Macheda para poner el 2-1. Más que rematar, alcanzó a empujar ese balón con el pecho. O con el corazón, porque eso fue lo que dio Macheda al United. La esperanza, una corazonada de que aún se podría sacar algo bueno de este partido.

Y casi lo logran, la verdad. Aún dejando espacios para las contras rivales, el United tuvo una ocasión más en los pies de Berbatov, pero el búlgaro -y su frialdad cansina- dejaron ese balón de oro en las manos de Cech. Y con él, el triunfo, el liderato, y quizá media Premier en el zurrón Blue. A Ferguson le queda otro matchball, por Champions. El que tenía en Premier lo perdió por planificarlo mal, y por reaccionar demasiado tarde cuando tuvo que corregirlo sobre la marcha. El Chelsea, en cambio, sale íntegro de Old Trafford. Ya sólo depende de sí mismo para cortar un largo reinado Red Devil en Inglaterra. ¿Cambiará de manos la corona?




Alineaciones
Chelsea (4-3-3): Cech; Ferreira, Alex, Terry (c), Zhirkov; Deco (Ballack 78), Mikel, Lampard; J Cole (Kalou 71), Anelka (Drogba 69), Malouda.
Goles: J Cole 19, Drogba 78.
Amonestado: Deco 69.

Manchester United (4-2-3-1): Van der Sar; Neville (c), Ferdinand, Vidic, Evra; Fletcher (Gibson 85), Scholes (Nani 71); Giggs, Park (Macheda 71), Valencia; Berbatov.
Gol: Macheda 80.
Amonestados: Scholes 34, Neville 43, Fletcher 84.

http://www.goal.com/es/news/23/inglaterra/2010/04/03/1861917/premier-el-chelsea-profana-old-trafford-y-recupera-el
http://www.chelseafc.com/page/LatestNews/0,,10268~2013867,00.html

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