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junio 25, 2007

El decálogo de Mourinho

Es una noticia vieja, pero aún tiene pertinencia:

“Mi equipo no practica el juego que más me gusta, pero es el que tiene más posibilidades de éxito en el fútbol inglés”, ha dicho José Mourinho, técnico del Chelsea, justificándose ante quienes han puesto en duda su sistema de juego. El entrenador lisboeta supo ser en su momento lo suficientemente permeable para no caer en el error de tratar de trasladar a Stamford Bridge una copia exacta del estilo de juego que llevó al Oporto a convertirse en el mejor equipo de Europa en 2004. “Defensivamente se le parece, pero nosotros queríamos mucho más la pelota que el Chelsea, este equipo es mucho más directo”, descubre Deco, líder del conjunto portugués que entrenó Mourinho y una de las mayores preocupaciones del ahora entrenador blue cuando mira al Barcelona. Si el Chelsea es hoy “una máquina de jugar a fútbol”, según la definición de Louis Van Gaal, las razones pueden encontrarse en este decálogo, en estos diez mandamientos futbolísticos de Mourinho.

- 1. Compromiso y buen rollo. “Quiero gente entregada a mi idea y ansias de ganar. Me basta con mirar a los ojos para reconocer esa característica en un jugador”, dice Mourinho. Insiste en que el poder de su equipo empieza por un clima de camadería y fraternidad altísimo en el vestuario. No deja nada al azar, ni siquiera la distribución de los jugadores en el vestuario.

- 2. “La culpa es mía, la responsabilidad de todos”. No hay jugador que no le reconozca como protector y exigente. Tan capaz de avalar un fichaje como de sentarle cinco partidos en la grada si se queja por jugar poco, como hizo con Carvalho. Mourinho libera totalmente de la presión a sus jugadores antes de los partidos, pero no duda en señalar sus fallos tras ellos, primero en las reuniones de vestuario y, si lo cree conveniente, también públicamente. “Si perdemos, la culpa será mía. La responsabilidad de ganar es vuestra”, les suele decir a sus jugadores.

- 3. Defensas para defender. Defensas altos, rápidos, que no superan el medio campo y jueguen poco el balón. Rara vez los zagueros de los equipos de Mou superan el medio campo. “Bastante trabajo tienes con defender, deja a tus compañeros que ataquen”. Esa frase es ley para un defensa. Los laterales se incorporan en contadas ocasiones al ataque, alternativamente, y los centrales nunca. Por exigencia, deben ser rápidos, fuertes en el juego aéreo y bien dotados en el toque de balón. “Es la línea más parecida al Oporto”, recuerda Deco.

- 4. El pivote defensivo. El mediocentro nunca pierde la posición. El mediocentro es Makelele. “Cuando fichamos a Claude supe que podíamos aspirar a todo”, dijo en su día Mourinho. Casi nunca pisa el área rival pero no para en la faena de barrer a la espalda de Lampard y de los dos interiores del equipo. Dependiendo de la exigencia del rival, Essien se junta al mediocentro y aumenta la capacidad de recuperación.

- 5. Mediapunta resolutivo. Un media punta pasador, con buen disparo y con llegada, que termine las jugadas de ataque para impedir las contras del rival. En el Chelsea, el centro del campo es un trámite donde no se pierde mucho tiempo. Por eso, de los pies del organizador a la portería hay una línea vertical, a menudo sin balón. Lampard da de comer a las bandas y acompaña los contragolpes para terminar las jugadas. Distribuye y acaba con idéntica facilidad.

- 6. Transiciones rápidas. Interiores rápidos y con llegada por la banda para transiciones muy rápidas. Arropando al medio centro, abriéndose mucho a la banda en la transición ofensiva, con la idea de abrir el campo y llegar al área rival en posición de extremos. “Son balas”, dice Luis García.

- 7. Puntas fuertes y trabajadores. Arriba, Mourinho necesita delanteros fuertes, rápidos, antes rematadores de primera que hábiles en el toque de balón. Pide un alto compromiso en el trabajo defensivo, empezando por la salida del balón del contrario, así que los delanteros trabajan un montón.

- 8 Portero. Sobrio y que no conceda segundas opciones antes que participativo en la creación. Mourinho vive enamorado de Cech, el portero checo. Alto, sobrio y seguro, arriesga en las salidas y bloca con naturalidad, por lo que apenas ofrece segundas opciones. Con buen saque de mano, inicia buenas contras. Rara vez se permiten cesiones al portero.

- 9. Estrategia. No se conceden faltas y están prohibidos los saques de esquina. “Nos insiste mucho en ello”, asegura Del Horno; “los córneres y las faltas laterales son medio gol en Inglaterra”, insiste el lateral vasco. Por eso, Mourinho tiene auténtica obsesión en que su equipo no conceda faltas al borde del área ni saques de esquina. Por el contrario, cuida mucho la estrategia.

- 10. El entorno también juega. “En los equipos grandes no basta con ser buen entrenador”, asumió Mourinho en el Barcelona. Consciente de ello, no sólo ha convertido su imagen en marca, incluso tiene registrado su nombre, sino que maneja a los medios de comunicación a su conveniencia. “No quiero calentar el partido con el Barça”, ha confesado a varios amigos de la prensa catalana

EL PAÍS - Deportes

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